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Saturday, August 31, 2013

MENSAJE DEL GRUPO MARXISTA-LENINISTA REVOLUCION O BARBARIE EN CONTRA DE LA GUERRA IMPERIALISTA EN SIRIA



En el imperialismo (fase superior y decadente del capitalismo), cuando las relaciones capitalistas de producción han alcanzado el dominio mundial y los bloques imperialistas se han formado, la pugna del capital financiero internacional por la obtención de nuevos mercados y fuentes de recursos naturales y, en general, por la consecución de las condiciones propicias para la extracción de plusvalía, deviene un factor inherente al funcionamiento del capitalismo. Así, a medida que la burguesía imperialista se desarrolla, va generando vínculos con fracciones de las burguesías de los países oprimidos, supeditándolas a sus proyectos y estableciendo aparatos estatales que favorezcan sus intereses. Sin embargo, en esta incesante -y, en periodos de crisis, urgente- búsqueda de ganancias, las potencias imperialistas chocan, no ya con otros bloques o sus correspondientes Estados subalternos, con los cuales el conflicto es seguro pero no inmediato, sino con Estados que por su propia configuración de clase gozan de cierta autonomía tanto política como económicamente respecto a los imperialismos extranjeros, sin que ello les impida relacionarse de forma preferencial con alguno de estos.

Este es el caso de Siria, que, por su posición estratégica en el Medio Oriente, las importantes reservas de gas que posee, así como por un posible futuro empleo del país como trampolín hacia Irán, hacen de la república árabe un objetivo ya inminente del imperialismo occidental. El enfrentamiento, lejos de ser iniciado por un movimiento popular tal y como aseveraron en un principio los medios de comunicación del imperialismo occidental o como lo hace todavía hoy el trotskismo, está siendo llevado a cabo por fuerzas fundamentalistas islámicas de corte ultrarreaccionario (en su gran mayoría provenientes de otros territorios), opuestas al Estado laico sirio. Mientras que en un comienzo las potencias occidentales impulsaron estos sectores de forma indirecta y torpemente disimulada mediante financiación o instrucción militar, en tanto que ha ido evolucionando la guerra, su apoyo se ha ido manifestando más explícita y directamente, hasta que, a día de hoy, es fácil comprobar en la prensa burguesa el reconocimiento franco de este hecho por parte del bloque imperialista occidental. Con todo, el ejército gubernamental ha logrado avanzar en detrimento de los «rebeldes» durante los últimos meses, obligando así al imperialismo a hacer un cambio cualitativo en su estrategia depredadora y pasar a la intervención militar, que parece ya inmediata. Por tanto, el conflicto sirio no es fruto de una «oposición» interna como quieren hacernos ver los voceros burgueses, sino que responde a una agresión imperialista encabezada por EEUU, Europa, Turquía, Arabia Saudí, Qatar e Israel, entre otros. Ahora bien, no podemos olvidar que, en última instancia, el «conflicto sirio» no es sino una manifestación más del enfrentamiento creciente entre los dos grandes bloques imperialistas en el mundo, el «occidental» y el «oriental» (encabezado este último por Rusia y China).

Naturalmente, los comunistas debemos posicionarnos en contra de cualquier ofensiva realizada por el imperialismo y apoyar la lucha antiimperialista que está llevando a cabo el pueblo sirio, además de reivindicar el derecho de autodeterminación de los pueblos. No obstante, este tipo de lucha debe ir subordinada a la lucha revolucionaria por la dictadura del proletariado y el comunismo y, por consiguiente, debe utilizarse  para estos propósitos. Asimismo, a pesar de estar enfrentada al bloque hegemónico occidental, la República Árabe Siria mantiene una esencia de clase burguesa, siendo la burguesía “nacional” la clase dirigente del estado, a través de la alianza llamada Frente Nacional Progresista, formada también por otros sectores democrático-populares. La composición de clase de este tipo de estado revela que no se trata, al contrario de lo que afirma el revisionismo, de un país socialista, sino que entre el actual Estado sirio y el Nuevo Poder media una ruptura que tiene que efectuarse por la vía revolucionaria. Aun así, la constatación de que el proletariado no tiene a día de hoy el poder en Siria y que debe conquistarlo para la consecución de los objetivos estratégicos del socialismo y el comunismo, no supone caer en la tesis izquierdista de abandono del apoyo a la lucha antiimperialista que está desarrollando la República Árabe Siria. Esta postura, que de forma acertada comprende que los intereses del proletariado sirio no están expresados en ningún bando, concibe erróneamente a ambas facciones como unilateralmente enemigas, sin considerar el aspecto progresista que representa la lucha antiimperialista, que puede estar correcta y necesariamente enmarcada en el proceso revolucionario. Por otro lado, si bien los comunistas debemos denunciar en cualquier latitud que la democracia burguesa no deja de ser una dictadura encubierta de la burguesía contra las masas explotadas, no podemos obviar el hecho de que determinados formatos de dominación estatal de la burguesía ofrecen menos posibilidades para el desarrollo de la lucha de clases revolucionaria. Es obvio que una Siria fragmentada y con el poder político en manos de salafistas a sueldo del imperialismo occidental supondría un nuevo y formidable obstáculo para avanzar en el proceso de constitución de un genuino movimiento revolucionario sirio.

Precisamente por esos intereses comunes que el proletariado comparte momentáneamente con la burguesía nacional siria y los sectores democrático-populares frente al imperialismo extranjero, no solamente es factible, sino también obligatoria, la alianza táctica –y no estratégica- con estas clases, actualmente en la dirección del viejo Estado. Desprovisto de esta alianza antiimperialista, el proletariado será incapaz de derrotar la agresión imperialista por sí solo y saldrá en una posición inferior en la lucha de clases de la que empezó. Tales son los efectos de una posición izquierdista en esta cuestión.

Sin embargo, es imprescindible que en dicho vínculo se conserve, en todo momento, la independencia ideológica y política del proletariado sirio; esto es, haberse constituido previamente en Partido Comunista, y en consecuencia, conformar un movimiento revolucionario a fin de que no actúe como furgón de cola bajo el programa de la burguesía nacional (como actualmente sucede con el revisionista Partido Comunista Sirio, que mantiene la unidad orgánica con el Frente Nacional Progresista), clase que ha demostrado, a lo largo de la historia, una actitud claudicante frente a las ofensivas imperialistas más contundentes. Únicamente de este modo el proletariado, una vez solventado el peligro imperialista, estará en condiciones de iniciar consecutivamente la lucha por la destrucción del Estado burgués sirio mediante la organización del Nuevo Poder. En este sentido, debemos rescatar dos de las experiencias revolucionarias del siglo XX en los países oprimidos (la china y la albanesa) y recordar cómo, en momentos en que gran parte de la burguesía del país dependiente se muestra en el fondo indecisa ante las acometidas del imperialismo, el proletariado revolucionario -organizado en su Partido de nuevo tipo- tiene enormes posibilidades para arrebatarle a la burguesía la dirección del frente antiimperialista y, con el prestigio ganado ante las masas por su efectividad político-militar, el Partido Comunista puede convertir de forma eficaz la lucha antiimperialista en lucha contra el viejo Estado de su propia burguesía.

Desafortunadamente, la derrota del Ciclo de Octubre y la liquidación del marxismo por parte del revisionismo impide, tanto al Movimiento Comunista Internacional en general como a los comunistas sirios en particular, emprender cualquier tipo de acción revolucionaria a corto plazo que pueda transformar la agresión imperialista en guerra civil revolucionaria. Para ello es indispensable, como venimos diciendo desde Revolución o Barbarie, la existencia previa de un Partido Comunista constituido sobre la base de la ideología revolucionaria del marxismo, por lo que la reconstitución ideológica y política del comunismo a nivel internacional pasa a ser requisito insoslayable para la destrucción del sistema de dominación capitalista así como de las guerras que origina.


¡Viva la lucha antiimperialista del pueblo de Siria!

¡Por la reconstitución ideológica y política del comunismo!

Revolución o Barbarie


http://revolucionobarbarie.wordpress.com/2013/08/30/la-agresion-imperialista-contra-siria-y-la-revolucion-proletaria/

Monday, April 1, 2013

CAUSAS Y RAZONES DEL PORQUE LOS LATINOS QUE VIVEN EN EE.UU SON TAN ULTRA-DERECHISTAS Y TAN ANTI-COMUNISTAS, Y SE VENDEN A LOS GRINGOS HASTA POR UNOS TENIS NIKES




En el mundo, corre como pólvora, la idea de que fue el imperialismo quien inoculó el cáncer que en poco tiempo le arrebató la vida al camarada Chávez. Del imperialismo se puede esperar lo peor, lo más perverso, lo más atroz, lo más promiscuo, lo más inhumano pero jamás lo bueno. El imperialismo ya llegó a ese punto en que todo cuanto haga por delante es en perjuicio de la mayoría y en favor de una, cada vez más, minoría reducida a la mínima expresión. No hay que perder tiempo en buscarle una quinta pata al gato. Con las cuatro que tiene es suficiente.

El método del terrorismo individual, para asesinar líderes políticos revolucionarios, ya le resulta costoso al imperialismo. Demasiado se desacredita, demasiado embarazoso le cuesta dar explicaciones negativas. El terrorismo individual es demasiado visible mientras que los virus atacan de forma sigilosa sin que se sientan, en lo inmediato, los primeros síntomas del dolor. Vale la pena traer a colación aquel virus –no recuerdo con qué nombre lo identificaron- creado en laboratorios de Estados Unidos por notables científicos de múltiples ciencias para lanzarlo en Cuba y arrasar con todos los sembradíos de cítricos creyendo que de esa manera el pueblo cubano se alzaría y derrocaría el Gobierno encabezado por el camarada Fidel Castro. Lo que no previeron los imperialistas era que en Cuba crearían el antivirus y sus organismos de seguridad desbaratarían toda la red de mercenarios que estaba implicada en la isla para que el imperialismo hiciera realidad su sueño. Vale, igualmente, la pena traer a colación aquella macabra política criminal aplicada por el imperialismo estadounidense en Puerto Rico de hacer prácticas médicas con mujeres para que no dieran luz más nunca y así evitar el crecimiento del pueblo puertorriqueño hasta el punto en que fuese, un día, la población prácticamente estadounidense y se acabaría para siempre el dilema de Estado Asociado. Todo Puerto Rico sería estadounidense. Lo dicho nos da la medida de todo lo que es capaz de hacer el imperialismo con tal que se mantenga intacto su régimen de riqueza y privilegio para la oligárquica monopólica. Eso es nazismo, es fascismo, es falangismo y punto. En la Casa Blanca predomina la mezcla más perversa de las sangres y los pensamientos de Hitler, Mussolini y Franco. No importa color de la piel.

Ha salido a flote o a conocimiento de la opinión pública, como denuncia, los laboratorios existentes en Estados Unidos donde se preparan virus de cáncer. De eso nadie tenga duda. Pero, permítanme y nadie se ofusque por ello, no creo que el principal responsable de inocular virus de cáncer en líderes políticos revolucionarios sea el imperialismo. Este es culpable, sin duda alguna, pero no el principal. Bueno, voy a denunciar al principal culpable, al que permite se haga realidad una inoculación de cáncer en líderes revolucionarios.

Ese culpable, queridos camaradas, no es otro que el proletariado de los países imperialistas. El pragmatismo es un inmenso laboratorio donde el cáncer ideológico parte del estómago y se incrusta en el cerebro para desde allí sentar el fundamento de la resignación ante el verdugo, es decir, ante el imperialismo. No me digan que no es así. El imperialismo se sostiene, no hay cómo negarlo, porque su pilar esencial en este tiempo no es el capital sino el proletariado que lo acepta, que es su esclavo consciente, que le lava los negocios sucios, que le presta su espalda para que tome impulse y vuele lejos, que le facilita su fuerza de trabajo para que los pocos que mal gobiernan el mundo cada día sean más ricos, más poderosos, más influentes, más belicosos, más impostores. Esa es la verdad. Claro, es justo decir que no son todos los obreros pero estamos hablando de clase social y no de proletario en particular.

Ese mismo proletariado, lo sabe a ciencia cierta, que todas las condiciones objetivas están dadas para atreverse a despojar o arrebatarle el poder político a la oligarquía financiera, a los imperialistas, pero no, no hace nada por cumplir su papel histórico de redentor de todos los explotados y oprimidos en la Tierra. Ese mismo proletariado, lo sabe a ciencia cierta, que una buena parte del proletariado de las naciones subdesarrolladas lucha con ahínco, con coraje, con fe, con doctrina en la cabeza, con nobles sentimientos en el corazón, por la libertad, la justicia, la igualdad, la solidaridad pero no, nada hace por hacerse eco de sus luchas, de sus sueños y más bien es completamente indiferente, da la espalda a las acciones gloriosas de vanguardias revolucionarias y clasistas que ansían por la derrota del capitalismo y la construcción del socialismo. Mientras ese proletariado de los países imperialistas se levante y consuma, antes de ir a trabajarle a la burguesía para producirle riqueza y más plusvalía, como desayuno el empirismo y almuerce con racionalismo, seguirá acostándose con la cabeza embolatada de filosofía pragmática y eso, y eso, no lo dejará pensar jamás en que su verdadera misión en arrancarle de las manos a la burguesía el poder político para hacer posible la redención de los seres humanos y forjar el nuevo mundo donde reinará la libertad sobre la necesidad. ¿Saben por qué?: porque el proletariado de los países imperialistas no quiere aceptar que las contradicciones sociales son una fuerza motora del desarrollo social, por lo cual en su pensamiento teórico rechazan la dialéctica como lógica de las contradicciones. Reconozco: plagié al camarada Trotsky.

Por esas cosas, es que creo que el principal responsable de inocular virus de cáncer en el organismo de líderes revolucionarios es el proletariado de las naciones imperialistas y no el imperialismo propiamente dicho. Lasalle lo dijo: cuando los trabajadores y las ciencias se abracen, aplastarán en su abrazo fuerte todos los obstáculos sociales que se interpongan en su camino. Y eso sólo es posible, principalmente, en este mundo cuando el proletariado de las naciones imperialistas se rebele y se decida hacer lo que nadie puede hacer por él: la Revolución Proletaria. Entonces, no habrá nadie que se ocupe de crear un virus para quitarle la vida a otra persona.




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Tuesday, March 12, 2013

NOS JODIMOS: LEAN ESTE ARTICULO PESIMISTA DE MANUEL FREYTAS, QUE DICE QUE EL IMPERIALISMO DIABOLICO YANKI DE INVADIR PAISES, MATAR GENTES Y DE LOS MCDONALDS, PIZZAS Y COMIDA GRINGA QUE ENGORDAN Y PONEN FEISIMAS A LAS GENTES VA A SEGUIR POR MUCHO TIEMPO. NOS JODIMOS CON EL IMPERIALISMO DE LA GORDURA Y DE LA FEALDAD


Manuel Freytas
IAR Noticias

En la trama del sistema capitalista globalizado la moneda estadounidense cumple las funciones de reserva mundial, sirve de respaldo para la mayoría de las monedas, interviene en la mayoría de las transacciones comerciales y operaciones financieras, y hace de medio internacional de pago. En este escenario, su caída significaría el fin del patrón dólar, y generaría una mundialización de la crisis en la que ningún Estado capitalista podría sobrevivir. Si se cayeran EEUU y el dólar, sería como si una bomba nuclear estallase en la economía y en el sistema capitalista y nadie podría escapar con vida de la radiación que se desataría a escala planetaria.

El reinado del dólar

Con la divisa estadounidense en declive y con EEUU con sus finanzas en rojo y al borde de un default (cesación de pagos) reaparecen  nuevamente las míticas (y siempre fallidas) teorías del "fin de la era del dólar" y de la supremacía imperial estadounidense.

Hay ocho razones principales por las cuales ninguna potencia (central o emergente) podría "desacoplarse" del actual modelo funcional del sistema capitalista estructurado alrededor del dólar como moneda patrón y de la hegemonía de EEUU como primera potencia imperial:

1) El dólar es la moneda de cambio y de reserva internacional, y los países de todos los continentes (Europa, Asia, Latinoamérica, Ausralia y África) la utilizan en sus transacciones comerciales y tienen la mayoría de sus reservas en dólares, por lo que el fin del dólar implicaría un derrumbe mundial generalizado del sistema capitalista de la que ningún país estaría a salvo.

2) Más de un 70% de las reservas mundiales están en dólares, frente a un 25% en euros de la Unión Europea, que también utiliza el dólar. China, la tercera economía mundial, después de EEUU y la UE, tiene sus reservas en dólares, según el Banco Mundial y el FMI.

3) El dólar está involucrado en el 86% de los US$3,2 billones (millones de millones) de transacciones diarias de divisas en el mundo, a menudo como paso intermedio en el intercambio de otras dos divisas, según el Banco Internacional de Pagos. Aunque esto constituye un descenso con relación al 90% que representaba en 2001, ninguna divisa se le acerca.

4) Casi dos terceras partes de las reservas de los bancos centrales del mundo están denominadas en dólares, a pesar del temor de que se produzca un éxodo masivo de la divisa. Según el Banco Internacional de Pagos, el banco central de los bancos centrales, el dólar continúa siendo la "moneda favorita de los bancos centrales" y representa un 55% de sus activos y pasivos en moneda extranjera.

5) Un 80% de las transacciones internacionales, un 70% de las importaciones mundiales y la casi totalidad del comercio petrolero se realizan en dólares, según el Banco Mundial y el departamento de Comercio estadounidense.

6) El sistema financiero especulativo internacional está "dolarizado", y las bolsas y los mercados internacionales del dinero operan mayoritariamente con la divisa estadounidense a través de las acciones y bonos desparramadas a escala global por los grandes bancos y fondos de inversión que tiene su central operativa en Wall Street, EEUU. La Bolsa de Nueva York, o NYSE,  es el mayor mercado de dinero del mundo y concentra el mayor volumen de operaciones financieras en dólares que realizan  empresas trasnacionales cotizantes a escala global. En la bolsa neoyorquina cotizan las principales empresas trasnacionales de los EEUU y del mundo, y si colapsara el dólar como divisa, estallaría Wall Street y arrastraría consigo a todos los mercados del dinero a escala global.

7) Los países emergentes y las potencias económicas desarrolladas generan más del 75% del PBI mundial en dólares (el resto se genera en euros y otras monedas), según el Banco Mundial. Para los países con una fuerte dependencia de las exportaciones de materias primas como el petróleo, las cifras pueden ser incluso más altas. El dólar también está profundamente arraigado en el comercio mundial. Las empresas reducen sus costos de transacción al usar una divisa común.

8) Las empresas y los grupos financieros transnacionales que controlan los sistemas financieros especulativos  y los sistemas económicos productivos a escala mundial (por encima de los gobiernos) realizan mayoritariamente sus volúmenes de negocios, inversiones y tomas de ganancias en dólares, por lo cual un colapso terminal de la moneda estadounidense (como vaticinan los partidarios de la teoría del "desacople") produciría una parálisis de la actividad económica mundial en cuestión de horas.

En definitiva, para deshacer esta trama con el "reinado del dólar", no solamente habría que reformular y rediseñar un nuevo orden económico y financiero internacional, sino que también habría que convencer a EEUU de que se olvide de su arsenal militar-nuclear, de sus siete flotas atómicas y de sus casi mil bases militares distribuidas por todo el planeta, y renuncie "pacíficamente"  a su rol de potencia hegemónica del sistema capitalista. 


La trama del mundo dolarizado

EEUU, la primera economía mundial, Europa, la segunda economía mundial (como bloque) y China, la tercera economía mundial realizan la mayoría de su comercio en  dólares. Si la divisa estadounidense colapsara, colapsarían EEUU, la Unión Europea y China (los mayores vendedores y compradores del mundo), que juntos suman más de la mitad de la economía mundial. 

Paradojalmente, los países señalados por los teóricos del "desacople" como los que van a terminar con la vigencia de la economía "dolarizada" (China, Rusia, Brasil, India, etc) lideran la acumulación mundial de las reservas en dólares.

Además, los motores del crecimiento asiático, China, India, los "tigres asiáticos" (Hong Kong, Singapur, Corea del sur,Taiwán) y Japón son dependientes del comercio exterior en dólares con EEUU. 

Por lo tanto, en la realidad fuera del discurso, los más interesados en salvar al dólar y a EEUU del colapso son Europa y las potencias centrales, además de China y las potencias emergentes, cuyo desarrollo económico depende de EEUU y de Europa y del entramado de la economía global que tiene al dólar como moneda patrón.

Esto explica porque el gobierno chino, en pleno declive del dólar frente al euro, ratificó su decisión de mantener sus reservas en dólares, y explica porqué la UE y el banco central europeo salieron a contener el avance del euro frente al dólar.

Las empresas y los grupos financieros transnacionales que controlan los sistemas financieros especulativos y los sistemas económicos productivos a escala mundial (por encima de los gobiernos) realizan mayoritariamente sus volúmenes de negocios, inversiones y tomas de ganancias en dólares.

Por lo cual un colapso terminal de la moneda estadounidense (como vaticinan los partidarios de la teoría del "desacople") produciría una parálisis de la actividad económica mundial en cuestión de horas.

En 2008, en plena crisis financiera, China lanzó una propuesta de crear una moneda de reserva internacional alternativa al dólar, luego de que Rusia lanzara una iniciativa similar.

Al igual que China, Rusia recomendó que el Fondo Monetario Internacional (FMI) emitiera la moneda y destacó que la propuesta provenía de una necesidad de actualizar "el obsoleto orden económico mundial unipolar".

No obstante, la divisa estadounidense se siguió  revalorizando en la crisis impulsada por la demanda de los bancos de todo el mundo, desde Asia, América Latina y Europa, que pugnan por obtener dólares USA y bonos del Tesoro de EEUU. 

La demanda y suba del dólar en plena agudización de la crisis financiera, mientras el euro (promocionado como su "sepulturero") se desplomaba, resultó la más clara señal de que los países y potencias capitalistas (pese  a su doble discurso en los foros internacionales) lo consideran como la única moneda segura.

En consecuencia, si EEUU y el dólar colapsaran, simultáneamente colapsarían el comercio exterior, el sistema financiero y el sistema económico productivo, tanto de los países centrales como de los periféricos y emergentes.


El Imperio hegemónico

Así como detrás de cada gran hombre, siempre hay una gran mujer, detrás del reinado del dólar hay una gran potencia imperial. Por eso el dólar y EEUU son sinónimos.

EEUU no domina el mundo por formulaciones doctrinarias político-diplomáticas o eventuales discursos "democráticos" o "militaristas" de sus presidentes, sino porque impone al resto de los países el dólar y la lógica de su poderío militar y económico, indestructible, salvo por un estallido nuclear del planeta.

Entonces, como primer concepto estratégico, es necesario aclarar que EEUU no domina el mundo ni se constituyó en primera potencia imperial capitalista con los discursos de sus administradores eventuales, sino con el aparato nuclear-militar más poderoso del mundo, siete flotas con poder atómico surcando los océanos y cerca de mil bases militares rodeando los puntos estratégicos del planeta.

Este es el punto central que explica porqué esas trasnacionales (con activos e ingresos que superan al de decenas de estados dependientes juntos) protegidas por la bandera y  las embajadas estadounidenses, amparadas en el poderío de la maquinaria militar-nuclear de EEUU, cosechan el grueso de sus ganancias fuera de los EEUU y las transfieren impunemente a través del dólar a los países centrales.

Utilizando al dólar como poder de tracción esos bancos y corporaciones transfieren sus ganancias y activos (cosechados en el mundo dependiente) y los convierten en bonos y acciones de la catedral mundial del capital imperial parásito y especulativo: Wall Street, la "casa matriz" del sistema financiero sionista internacional.

En resumen, los que toman las decisiones y manejan la economía mundial capitalista "dolarizada" (tanto en EEUU y los países centrales como en Asia, África o América Latina) son los grupos financieros sionistas y las corporaciones trasnacionales "sin fronteras" que tienen como baluarte principal de sus operaciones a la Reserva Federal de EEUU y a Wall Street, y controlan los resortes decisivos del FMI, el Banco Mundial, los bancos centrales de los cinco continentes, Silicon Valley, y el Complejo Militar Industrial estadounidense.

En la era del "capitalismo sin fronteras", el imperialismo ya no es el imperialismo de los monopolios estatales (que se repartían el mundo a través de las guerras) que estudiaba Lenin, sino grupos súper-concentrados de bancos y trasnacionales que controlan países, economías  y gobiernos despojándolos de su soberanía y convirtiéndolos en gerencias de enclave de sus operaciones comerciales a escala global.

Los bancos y grupos financieros así como las transnacionales que operan en Europa y EEUU, son las mismas que operan en Asia, África y América Latina, y han convertido al mundo en un sistema de economía de enclave cuya gerencia central funciona en Nueva York protegida por el arsenal nuclear y convencional del Pentágono.

Protegidas por el paraguas nuclear-militar del Estado imperial estadounidense (su gendarme mundial) las trasnacionales capitalistas extraen (roban) las riquezas y recursos naturales de los países dependientes, que luego transfieren y reciclan en forma de capital especulativo en el sistema financiero internacional con central operativa en Wall Street y la Reserva Federal de EEUU que controla el dólar.

En resumen, su pertenencia "territorial" al Estado estadounidense (donde generalmente se encuentran sus casas matrices) les permite, protegidas por el poder militar del Imperio, operar con total impunidad con sus gerencias de enclave extendidas a través de todo el mundo dependiente.


El mito del ocaso y la caída 

Los números y el análisis estructural de la economía capitalista globalizada demuestran claramente que la  teoría del "fin de la era del dólar" y de la supremacía imperial estadounidense es falsa e impracticable.

La afirmación de que la crisis de la economía mundial capitalista referenciada en el dólar posibilitará el declive de la supremacía imperial de EEUU poniendo en el centro de la hegemonía económica mundial a China y al resto de los países emergentes (en crecimiento acelerado) de Asia o América Latina, es un mito que no resiste ningún análisis.

Por lo tanto, los más interesados en salvar al dólar y a EEUU del colapso son Europa y las potencias centrales, además de China y las potencias emergentes, cuyo desarrollo económico depende de EEUU y de Europa y del entramado de la economía que tiene al dólar como moneda patrón.

Esto explica porque la Reserva Federal y los bancos centrales europeos, asiáticos y latinoamericanos luego de estallar la crisis financiera con las subprime y de devaluarse el dólar por efecto de la especulación con los precios del petróleo en el 2008, corrieron al rescate de la divisa estadounidense.

Según The Economist, al desatarse la crisis en EEUU, además de los bancos centrales de Europa, los países emergentes (incluida China) han inyectado más de 69 mil millones de dólares para "salvar al dólar y a los bancos del Norte".

Las propias  autoridades monetarias de EEUU y Europa, así como los principales analistas y voceros periodísticos del sionismo financiero (como The Wall Street Journal, The Economist y The Financial Times) advirtieron que  la caída del dólar estadounidense, y en su inter-relación con la suba de los precios del petróleo y los conflictos geopolíticos y militares, desataría un proceso recesivo con detención de la producción y de los márgenes de rentabilidad del actual modelo de desarrollo y "crecimiento capitalista" a escala global.

Los expertos y analistas bien informados del sistema (aunque no lo digan por complicidad interesada) saben que las decisiones de  la economía mundial no la toman los gobiernos (gerencias de enclave del capitalismo transnacional) sino la Reserva Federal de EEUU y los grupos sionistas que controlan los bancos centrales de Europa, Asia y América Latina, y que extraen su principal tasa de rentabilidad capitalista de la especulación financiera y de la economía dolarizada a escala global.

El dólar, más que una moneda, es el instrumento oficial de cambio, reserva y transacciones de la economía internacional regida por el sistema capitalista en niveles de interdependencia nunca vistos.

En Asia, Europa y América Latina operan las mismas trasnacionales y grupos financieros que establecen a Wall Street como cabecera central de sus operaciones especulativas financieras con el dólar y utilizan los bonos del Tesoro de EEUU como refugio ante cualquier desequilibrio mundial.

Esto torna imposible pensar que el dólar desaparezca como moneda patrón sin un derrumbe generalizado del mundo capitalista en su conjunto.

Aquellas potencias emergentes que quisieran "desacoplarse" del sistema hegemonizado por el dólar y el Imperio estadounidense desprendiéndose de sus reservas en la divisa estadounidense se convertirían en las víctimas y (a la vez) victimarias del descalabro del sistema mundial capitalista que producirían.

Especulación financiera, comercio exterior, armamentismo, tecnología, están sujetos a operaciones a escala global con el dólar como moneda de transacción y cambio.

EEUU es la mayor potencia militar (convencional y nuclear) mundial, y su presupuesto armamentista de más de  US$ 800.000 millones se concreta con créditos y efectivo en moneda estadounidense, por lo cual una caída del dólar terminaría con la supremacía del poder militar del Imperio estadounidense, algo imposible de pensar sin que antes vuele todo  el planeta.

La exportación e importación de equipos de computación y sistemas informáticos que mueven el mundo desde el polo norte al polo sur, se realizan principalmente en dólares, y un derrumbe de la moneda estadounidense produciría un colapso mundial de los sistemas financieros y económico productivos, administrativos, informáticos y de comunicaciones a escala mundial.

En el centro del modelo imperial-económico capitalista globalizado , y a modo de protagonistas centrales, se encuentran EEUU y la Unión Europea (los principales compradores mundiales), y China (el principal vendedor mundial), cuyas economías entrelazadas se proyectan como claves y dominantes en el funcionamiento de todo el sistema capitalista a escala global. Las operaciones se realizan mayoritariamente con el dólar como moneda de transacción. Además, China tiene el 70% de sus reservas en valores y títulos del Tesoro de EEUU.

Como se sabe, EEUU es el principal comprador de productos chinos en dólares, y el gigante asiático, a su vez, es el principal importador de petróleo y materias primas de los "países emergentes" en dólares, con lo que se puede deducir que si la divisa y el Imperio estadounidense colapsaran (tal como vaticinan los garúes del "desacople") el impacto se va a proyectar inevitablemente en una crisis de China proyectada a los "países emergentes" y a los países centrales.

Si China, Japón, India, Rusia, Tailandia y Corea del Sur (los mayores tenedores de reservas en dólares) resolvieran desprenderse de la divisa estadounidense, como vaticinan los teóricos del "desacople,  el mundo se llenaría de papeles estadounidenses sin respaldo (el producto de la especulación financiera y la deuda USA por casi un PBI mundial), estallaría una recesión mundial proyectada desde EEUU y el dólar colapsaría junto con el comercio exterior, el sistema financiero y el sistema económico productivo, tanto de los países centrales como de los periféricos y emergentes.

En resumen, si se cayeran EEUU y el dólar, sería como si una bomba nuclear estallase en la economía capitalista a escala planetaria y nadie podría escapar con vida de la radiación que se desataría por efecto encadenado.

Y como el dólar tiene las funciones de reserva internacional, sirve de respaldo para la mayoría de las monedas, y hace de medio internacional de pago, su caída  significaría el fin del patrón dólar, y generaría una mundialización de la crisis en la que ningún estado capitalista podría sobrevivir.

Monday, May 14, 2012

ESTADOS UNIDOS ES UNA NACION SUBDESARROLLADA


Quizas para muchos sea una sorpresa la calificación “subdesarrolada” que hemos adoptado para este escrito. Tal vez se deba a que se nos ha acostumbrado a calificar a “subdesarrollados” a un gran número de paises pobres de Latinoamérica y el Caribe, Africa y Asia. EEUU, es un país altamente industrializado y rico pero presenta contradictoriamente rasgos muy parecidos a los paises pobres, en asuntos vitales como la economía, salud, alimentos, empleo y vivienda

El economista chileno, experto en economía internacional, Manfred Max-Neff en su investigación ética-económica, trabajado conjuntamente con el físico Philip B. Smith, en: “Economics Unmasked” (2011) [La Economía Desenmascarada] regoje unos datos que muestran realidad actual de EEUU.

La realidad es que 50 millones de estadounidenses necesitan sellos gubernamentales de alimentos para poder comer, 45 millones no tienen seguro médico y tiene el sistema de salud más caro del mundo. La Dra. Marcia Angell ex-editora en jefe de The New England Journal of Medicine, de la Universidad de Harvard, nos dice que los estadounidenses han llegado al extremo de comprar medicinas en Canadá: “Los fármacos en Canadá cuestan la mitad o dos tercios menos que en los EEUU. Esto explica el que en el año 2002 más de un millón estadounidenses compraban medicamentos en Canadá”. 5 Millones de familias los bancos le han embargado sus casas y otras 13 millones estan en proceso para el 2014. En el país más rico del mundo, hay 3 millones de personas que no tienen casa (homeless), viven literalmente en las calles y los albergues no dan abasto para el número creciente de deambulantes. El desempleo es 8.1 %, según cifras del gobierno.

Llama la atención que las cifras que se presentan generalmente en la prensa declaran que ha aumentado el empleo, pero no dicen que son empleos temporales, pero la gente quieren empleos permanentes debido al alto costo de vida, no mencionan muchos que son trabajos de bajos salarios, no mencionan tampoco que son empleos especializados, no mencionan los que todavía estan buscando trabajo o simplemente se cansaron de buscar por esto no aparecen en las estadísticas. Casi todas las cifras antes mencionadas se duplican cuando se trata de latinos, afroamericanos y asiáticos. La realidad que vive EEUU explica en parte que la inmigración indocumentada através de la frontera de México hacia EEUU ha disminuido drásticamente en años recientes.

A esta realidad se suma el hecho de que en EEUU, con una población de 300 millones, 400 familias solamente, del total combinado de riquezas e ingresos han acumulado la enorme cifra de $1.57 trillones de dólares. Poseen más del 50% de la riqueza de toda la población. Los altos ejecutivos de las grandes corporaciones-multinacionales para el año 2000 vieron sus salarios aumentar con una diferencia de $90 sobre un $1 que hacía en promedio un trabajador. Esto sin contar los bonos y otros beneficios de los super-ricos y millonarios. Una élite del 1% se ha quedado con los ingresos del 99% de la población. Sería ingenuo creer que las riquezas que acumularon los millonarios fueron por su educación, sacrificios y trabajo.

El modelo neoliberal que cobró fuerzas con el ex-Presidente Ronald Reagan de EEUU y la ex-Primera Ministra Margaret Thatcher de Inglaterra a comienzos de los años 80' explica, a nuestro juicio, a donde ha llegado el pueblo estadounidense y sus minorias actualmente. La ideología del neoliberalismo postula que todo tiene que privatizarse, la tecnología está por ensima de los trabajadores, los sindicatos (en EEUU, Uniones) son atacados, la desregulación de los mercados beneficia a todos, en la práctica las corporaciones-multinacionales y bancos, no el gobierno, dirigen el país. Los ataques a las ayudas sociales son algunos de sus principales postulados con resultados nefastos. Esta radiografía muestra que EEUU se ha convertido en una nación subdesarrollada llena de pobres y desigualdades. Aún así, creemos que otro EEUU es posible.

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