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Saturday, August 31, 2013

MENSAJE DEL GRUPO MARXISTA-LENINISTA REVOLUCION O BARBARIE EN CONTRA DE LA GUERRA IMPERIALISTA EN SIRIA



En el imperialismo (fase superior y decadente del capitalismo), cuando las relaciones capitalistas de producción han alcanzado el dominio mundial y los bloques imperialistas se han formado, la pugna del capital financiero internacional por la obtención de nuevos mercados y fuentes de recursos naturales y, en general, por la consecución de las condiciones propicias para la extracción de plusvalía, deviene un factor inherente al funcionamiento del capitalismo. Así, a medida que la burguesía imperialista se desarrolla, va generando vínculos con fracciones de las burguesías de los países oprimidos, supeditándolas a sus proyectos y estableciendo aparatos estatales que favorezcan sus intereses. Sin embargo, en esta incesante -y, en periodos de crisis, urgente- búsqueda de ganancias, las potencias imperialistas chocan, no ya con otros bloques o sus correspondientes Estados subalternos, con los cuales el conflicto es seguro pero no inmediato, sino con Estados que por su propia configuración de clase gozan de cierta autonomía tanto política como económicamente respecto a los imperialismos extranjeros, sin que ello les impida relacionarse de forma preferencial con alguno de estos.

Este es el caso de Siria, que, por su posición estratégica en el Medio Oriente, las importantes reservas de gas que posee, así como por un posible futuro empleo del país como trampolín hacia Irán, hacen de la república árabe un objetivo ya inminente del imperialismo occidental. El enfrentamiento, lejos de ser iniciado por un movimiento popular tal y como aseveraron en un principio los medios de comunicación del imperialismo occidental o como lo hace todavía hoy el trotskismo, está siendo llevado a cabo por fuerzas fundamentalistas islámicas de corte ultrarreaccionario (en su gran mayoría provenientes de otros territorios), opuestas al Estado laico sirio. Mientras que en un comienzo las potencias occidentales impulsaron estos sectores de forma indirecta y torpemente disimulada mediante financiación o instrucción militar, en tanto que ha ido evolucionando la guerra, su apoyo se ha ido manifestando más explícita y directamente, hasta que, a día de hoy, es fácil comprobar en la prensa burguesa el reconocimiento franco de este hecho por parte del bloque imperialista occidental. Con todo, el ejército gubernamental ha logrado avanzar en detrimento de los «rebeldes» durante los últimos meses, obligando así al imperialismo a hacer un cambio cualitativo en su estrategia depredadora y pasar a la intervención militar, que parece ya inmediata. Por tanto, el conflicto sirio no es fruto de una «oposición» interna como quieren hacernos ver los voceros burgueses, sino que responde a una agresión imperialista encabezada por EEUU, Europa, Turquía, Arabia Saudí, Qatar e Israel, entre otros. Ahora bien, no podemos olvidar que, en última instancia, el «conflicto sirio» no es sino una manifestación más del enfrentamiento creciente entre los dos grandes bloques imperialistas en el mundo, el «occidental» y el «oriental» (encabezado este último por Rusia y China).

Naturalmente, los comunistas debemos posicionarnos en contra de cualquier ofensiva realizada por el imperialismo y apoyar la lucha antiimperialista que está llevando a cabo el pueblo sirio, además de reivindicar el derecho de autodeterminación de los pueblos. No obstante, este tipo de lucha debe ir subordinada a la lucha revolucionaria por la dictadura del proletariado y el comunismo y, por consiguiente, debe utilizarse  para estos propósitos. Asimismo, a pesar de estar enfrentada al bloque hegemónico occidental, la República Árabe Siria mantiene una esencia de clase burguesa, siendo la burguesía “nacional” la clase dirigente del estado, a través de la alianza llamada Frente Nacional Progresista, formada también por otros sectores democrático-populares. La composición de clase de este tipo de estado revela que no se trata, al contrario de lo que afirma el revisionismo, de un país socialista, sino que entre el actual Estado sirio y el Nuevo Poder media una ruptura que tiene que efectuarse por la vía revolucionaria. Aun así, la constatación de que el proletariado no tiene a día de hoy el poder en Siria y que debe conquistarlo para la consecución de los objetivos estratégicos del socialismo y el comunismo, no supone caer en la tesis izquierdista de abandono del apoyo a la lucha antiimperialista que está desarrollando la República Árabe Siria. Esta postura, que de forma acertada comprende que los intereses del proletariado sirio no están expresados en ningún bando, concibe erróneamente a ambas facciones como unilateralmente enemigas, sin considerar el aspecto progresista que representa la lucha antiimperialista, que puede estar correcta y necesariamente enmarcada en el proceso revolucionario. Por otro lado, si bien los comunistas debemos denunciar en cualquier latitud que la democracia burguesa no deja de ser una dictadura encubierta de la burguesía contra las masas explotadas, no podemos obviar el hecho de que determinados formatos de dominación estatal de la burguesía ofrecen menos posibilidades para el desarrollo de la lucha de clases revolucionaria. Es obvio que una Siria fragmentada y con el poder político en manos de salafistas a sueldo del imperialismo occidental supondría un nuevo y formidable obstáculo para avanzar en el proceso de constitución de un genuino movimiento revolucionario sirio.

Precisamente por esos intereses comunes que el proletariado comparte momentáneamente con la burguesía nacional siria y los sectores democrático-populares frente al imperialismo extranjero, no solamente es factible, sino también obligatoria, la alianza táctica –y no estratégica- con estas clases, actualmente en la dirección del viejo Estado. Desprovisto de esta alianza antiimperialista, el proletariado será incapaz de derrotar la agresión imperialista por sí solo y saldrá en una posición inferior en la lucha de clases de la que empezó. Tales son los efectos de una posición izquierdista en esta cuestión.

Sin embargo, es imprescindible que en dicho vínculo se conserve, en todo momento, la independencia ideológica y política del proletariado sirio; esto es, haberse constituido previamente en Partido Comunista, y en consecuencia, conformar un movimiento revolucionario a fin de que no actúe como furgón de cola bajo el programa de la burguesía nacional (como actualmente sucede con el revisionista Partido Comunista Sirio, que mantiene la unidad orgánica con el Frente Nacional Progresista), clase que ha demostrado, a lo largo de la historia, una actitud claudicante frente a las ofensivas imperialistas más contundentes. Únicamente de este modo el proletariado, una vez solventado el peligro imperialista, estará en condiciones de iniciar consecutivamente la lucha por la destrucción del Estado burgués sirio mediante la organización del Nuevo Poder. En este sentido, debemos rescatar dos de las experiencias revolucionarias del siglo XX en los países oprimidos (la china y la albanesa) y recordar cómo, en momentos en que gran parte de la burguesía del país dependiente se muestra en el fondo indecisa ante las acometidas del imperialismo, el proletariado revolucionario -organizado en su Partido de nuevo tipo- tiene enormes posibilidades para arrebatarle a la burguesía la dirección del frente antiimperialista y, con el prestigio ganado ante las masas por su efectividad político-militar, el Partido Comunista puede convertir de forma eficaz la lucha antiimperialista en lucha contra el viejo Estado de su propia burguesía.

Desafortunadamente, la derrota del Ciclo de Octubre y la liquidación del marxismo por parte del revisionismo impide, tanto al Movimiento Comunista Internacional en general como a los comunistas sirios en particular, emprender cualquier tipo de acción revolucionaria a corto plazo que pueda transformar la agresión imperialista en guerra civil revolucionaria. Para ello es indispensable, como venimos diciendo desde Revolución o Barbarie, la existencia previa de un Partido Comunista constituido sobre la base de la ideología revolucionaria del marxismo, por lo que la reconstitución ideológica y política del comunismo a nivel internacional pasa a ser requisito insoslayable para la destrucción del sistema de dominación capitalista así como de las guerras que origina.


¡Viva la lucha antiimperialista del pueblo de Siria!

¡Por la reconstitución ideológica y política del comunismo!

Revolución o Barbarie


http://revolucionobarbarie.wordpress.com/2013/08/30/la-agresion-imperialista-contra-siria-y-la-revolucion-proletaria/

Monday, February 25, 2013

¿SON REVERSIBLES LOS PROCESOS REVOLUCIONARIOS EN AMÉRICA LATINA?


artículo de Marcos Roitman Rosenmann

publicado en La Jornada, de México - febrero de 2013

Los triunfos electorales de la izquierda son el sello de identidad de los nuevos procesos revolucionarios en América Latina. El único proyecto socialista cuya legitimidad se asienta en la vía insurreccional es Cuba. Cumple medio siglo de existencia y su andadura ha estado sometida a procesos desestabilizadores. Nacida en el contexto de la guerra fría, sufre aún sus consecuencias. Un bloqueo económico, político y comercial, decretado en 1962 por la administración Kennedy, continúa, obstinadamente, siendo el buque insignia de la política exterior de Estados Unidos hacia la isla. El objetivo: aislar, ahogar y hundir la revolución. Los hechos demuestran que ha fracasado. Pero sus consecuencias han sido devastadoras. Igualmente, se trató de poner fin a la revolución enviando mercenarios. La invasión de bahía de Cochinos, en 1961, acabó en derrota. En medio, el sabotaje, el boicot internacional, los intentos de asesinato a dirigentes y una feroz campaña de mentiras. Campaña anticomunista, en la cual participan gobiernos, organismos internacionales, partidos políticos, comunicadores sociales, ideólogos, ensayistas y periodistas. La lista es larga. Se ataca por todos los flancos. Pero ahí sigue. Digna y gozando de buena salud. Desde luego no todo es color de rosa. Existen contradicciones. La revolución cubana está llena de errores, pero también de aciertos. Es lo que tiene construir un proyecto sin recetario. Los cubanos saben perfectamente cuales han sido sus virtudes y sus defectos. No hace falta darles consejos desde la barrera sobre qué hacer, cómo caminar y hacia dónde ir. Son mayores de edad y soberanos. Concluida la guerra fría, se le auguró su fin. De ello ha pasado un cuarto de siglo y sigue. ¿Algo tendrá para los cubanos, que la hace perdurar en el tiempo?

En el siglo XXI han surgido otros procesos políticos cuyo horizonte se enmarca en la revolución democrática, socialista y anticapitalista. Comparten haber nacido en los extramuros de la política institucional y ser resultado de una profunda crisis de representatividad de los partidos políticos tradicionales, sumidos en la corrupción y el descrédito. Son los casos de Venezuela, Ecuador y Bolivia.

Si hacemos historia, en Venezuela Carlos Andrés Pérez, adalid de la socialdemocracia venezolana y latinoamericana, acabó imputado por malversación de fondos. Para evitar el bochorno carcelario acabó exiliándose en Estados Unidos. En Bolivia, el ex presidente Gonzalo Sánchez de Lozada siguió el mismo camino, junto con algunos ministros. Hoy radica en Estados Unidos. En Ecuador sucedió otro tanto. Democracia cristiana y socialdemocracia entraron en crisis. Entre 1996 y 2007, triunfo de Rafael Correa, presidentes corruptos, exiliados y golpistas, como Abdalá Bucaram, Jamil Mahuad, Lucio Gutiérrez, Alfredo Palacios o Gustavo Noboa.

Los tres países nadan contracorriente, en medio de una marea neoliberal de capitalismo depredador y excluyente. Son la excepción que confirma la regla. Han ganado elecciones, sabotaje, intentos de golpes de Estado, sufrido la ira de las trasnacionales y el capital financiero y el acoso de los medios de comunicación social de medio mundo. Una campaña destinada a desprestigiar, caricaturizar a sus dirigentes y desconocer los logros sociales de sus revoluciones. Sólo tienen ojos, oídos y voz para manipular y distorsionar, y señalar el carácter populista de sus medidas. Son ejemplo de cómo desestabilizar países.

Sin embargo, su estabilidad está sujeta al mantenimiento del apoyo popular y las políticas sociales redistributivas, así como a la inversión pública en salud, educación o vivienda. También del grado de organización y movilización política. Sin dichas condiciones los proyectos se verán sometidos a un lento y progresivo desgaste, siendo víctimas de una futura derrota electoral. En ello confía la oposición de derechas para desmantelarlos y acariciar nuevamente el poder político.

Seguramente nadie pude garantizar el destino de los tres gobiernos, menos si su legitimidad está ligada a la confianza ciudadana, el cumplimiento de sus programas y ganar elecciones de forma recurrente. Por ahora han logrado vencer los obstáculos y las resistencias. Pero las derechas se rearman, aprenden, adquieren experiencia en la retaguardia. Pero también disputan la vanguardia. No esperan pacientemente su turno. Salen a la calle, organizan y utilizan estrategias antes patrimonio de la izquierda. Movilizan y construyen plataformas en todos los espacios de la sociedad civil. Asociaciones juveniles, de género, étnicas, culturales, gremiales, ecologistas, antiabortistas, religiosas o empresariales. Se vuelven protagónicas. No se conforman con negociar en la trastienda. Allí obtenían los réditos políticos. Concertaban con las dirigencias políticas y las élites del resto de partidos los cambios y las concesiones a derecha e izquierda. Pactos de caballeros.

Los gobiernos de izquierda venezolano, ecuatoriano y boliviano no han caído en esta dinámica. No han traicionado sus programas, lo cual no descarta estas prácticas políticas ancestrales. Pero dichas costumbres no deben hipotecar el futuro en la nocturnidad de pactos espurios. Es por ello que su fuerza se convierte en su gran debilidad. En cualquier momento las mayorías sociales pueden cambiar de opinión. Sobre todos si son acosadas, hostigadas y llevadas al agotamiento de la paciencia política. Es decir, desabastecimiento, boicot, mercado negro, etcétera. Eso tiene ganar elecciones, que también se pueden perder. Sin embargo, no es lo mismo una derrota cuando está en juego un proyecto democrático, socialista y de justicia social. Las derivas son múltiples. Entre ellas, la involución política y pérdida de derechos ciudadanos, étnicos, económicos y culturales. Volver al pasado no es opción, pero sí una posibilidad para la derecha.

La involución y la reversibilidad son factor de riesgo que debe contemplarse si queremos que los actuales procesos de liberación anticapitalista, soberanía y democracia no sean un espejismo que se disuelva como un azucarillo en el agua. La pregunta es pertinente: ¿se podrán seguir ganando elecciones indefinidamente?.



Saturday, November 24, 2012

VEAN ESTE COMUNICADO AL PAIS DEL DR. GUILLERMO MORENO SOBRE LOS 200 MIL MILLONES DE PESOS ROBADOS POR EL PLD, Y VIDEOS DE MENSAJES CRISTIANOS PARA PODER COMBATIR LA MALDAD DEL PLD

COMUNICADO AL PAIS DEL PROFESOR DR. GUILLERMO MORENO


HIMNO NACIONAL DE LA REPUBLICA DOMINICANA


SE BUSCA, DE JOSE LUIS RODRIGUEZ


QUE TU GLORIA LLENE ESTE LUGAR DE ALABANZA LLAMADA FINAL


MAJESTUOSO DIOS DE ALABANZA LLAMADA FINAL


JESUS CRISTO DE ROBERTO CARLOS

Monday, April 16, 2012

ESA LUZ QUE DESTELLA EL 7 DE OCTUBRE EN LA QUE EL SOCIALISMO CRISTIANO VENCERA AL CAPITALISMO DIABOLICO DE CAPRILES !!

El tiempo se va tragando los días y las noches. El calendario arroja sus fechas sobre los rieles de la historia, el tiempo indetenible se aproxima a la alborada, inexorable paso de las horas y los días hacia una fecha ya llena de contenido y de victoria. 7 de Octubre, 7 de Octubre y 7 de Octubre.


Incontenible carga de amor de todo un pueblo, incontenible furia de un comandante que se reinventa inmortal para vencer la mejor de sus batallas.

Un pueblo atento al destino que le acecha, más allá de su designio y de su voluntad de amor propio y de conciencia. Un pueblo sabio que vestido de experiencia, de verde olivo, de sueños, está en espera de la impronta imperial, del hachazo sorpresivo, del ataque desesperado de un imperio que se desespera en su derrota ya escrita. Nada puede detener a la fuerza de este amor desatado por la libertad, por la justicia, por el grito que sale de la garganta noble de nuestro patriota comandante. Nada podrá, ni las bombas de los drones que sometieron a Libia, ni las noticias venenosas para generar cualquier caos, ni las balas de paracos contratados en Colombia para volver a acusarnos de asesinos.

Esa luz allá lejos, en Octubre, ya está iluminando la historia que se escribirá ese día. Ya inflama las gargantas del pueblo que llenará los cielos de gritos victoriosos. Esa luz blanca y radical retumba en los espíritus de todas y todos los que saben el valor de las victorias conseguidas. Esa luz cegadora enloquece al enemigo, lo arrodilla ante su propia derrota y lo hará venirse encima con cualquier treta para opacarla, para vencernos, para rendirnos.

Hugo Chávez Frías templa su espíritu al mirar a la muerte que no podrá vencer jamás su voluntad de victoria. Chávez ya no es Chávez, Chávez somos todas y todos los que amamos la nueva patria, la nueva América, la nueva vida. Podrán venir tormentas, de seguro, improvisadas histerias avaladas por el mismo imperio, pero desde el fondo de este pueblo donde vivo, les aseguro que nada en este mundo podrá impedir esta victoria.

Menos de seis meses faltan para que llegue la hora, sus días y sus noches pasan con la lentitud del reloj que a veces desespera, no podrá ninguna de esas fechas cambiar el destino. Un hombre asistido por el amor de todo un pueblo se hace inmortal e indestructible. Su ideal, su sueño, su furia se desata.

Menos de seis meses faltan para que estas palabras retumben en su propia victoria como premonición del destino. Tomemos cada uno su puesto de batalla, sigamos adelante como junto al pueblo seguimos, escuchemos cada palabra a nuestro líder comandante y seamos obedientes como el mejor de los soldados: unidad, unidad, unidad.

Viva Cuba liberada y compañera solidaria, hermana patria que cobijas las esperanzas por la salud de un hombre que no dejará este mundo sin terminar la obra por la que nació en la vida. Viva Cuba digna y valerosa, viva usted comandante hermoso y querido, amado por un pueblo alzado en la lucha victoriosa. Esa madrugada del 7 de Octubre estará su garganta enorme despertándonos con el mejor de los llamados al campo de batalla.

Sigamos sigilosos cada día que pasa, sigamos despertando la conciencia del otro, sigamos todas y todos en la marcha final a la gran victoria popular de la Venezuela socialista.

Viviremos y venceremos!!!

brachoraul@gmail.com

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